La primera cosa que noté de la casa de Antonio Banderas fue todo el arte que está allí. En la sala, cuando Antonio y Carolina Herrera entraron en la casa, el cuarto estaba lleno de trabajos de arte. El más impresivo fue el cuadro gigante en la pared de este cuarto; creo que es abstracto pero no estoy seguro porque no puedo ver porque de la calidad mala del video. Aparte de este cuadro, me gusta que habían muchas plantas en la casa. También había una alfombra hermosa en el suelo, que añadía mucho color y suavidad al cuarto. En el rincón estaba parado una decoración que estaba hecho de velas, que emitían luz muy tibia por todo el cuarto. Me gusta la mesa en la sala con todas las fotos, que probablemente eran fotos de su familia y amigos. Toda la casa tenía un sentimiento muy viejo y clásico, pero no parecía como un hogar; parecía más como un museo o algo así, y ésto es el aspecto de la casa que no me gusta. Entonces, al final, a pesar de que la casa estaba muy bien decorado y llena de muchas cosas hermosas y caras por todas partes, me prefiero una casa más pequeña que parece más como un hogar que un museo.
Hola, me llamo Rebecca. Soy de Sherman, un pueblo pequeño en el oeste de Connecticut, un estado en el noreste de los EEUU. Yo soy estudiante, pero en el verano estoy una técnica de rehabilitación en una clínica de fisioterapia en una ciudad cerca de Sherman. Ahora estoy viviendo y estudiando en Boston, Massachusetts, el la universidad Northeastern. Estoy estudiando la antropología, pero pienso que voy a cambiar a una combinación de antropología y asuntos internacionales, porque en el futuro quiero trabajar en trabajo humanitario. En años pasados, quería ser médico, pero simplemente no puedo imaginarme en la escuela por los siguientes 10 años.
A mí me gusta jugar los deportes, como fútbol, voleibol, frisbee, y más. Cuando no estoy jugando deportes, estoy haciendo ejercicios--corriendo, o en el gimnasio. Tengo ojos avellanos y pelo castaño y lacio. Tengo un cicatriz en mi barbilla porque de un accidente pequeño cuando era niña--estaba gritando, llorando, y saltando mucho porque quería algo de mi mamá, y ella no quería darmelo. Pero, lo que no sabía fue que estaba saltando en "hielo negro" que no podía ver; entonces me caí y me herí a mi barbilla. Tambien tengo cicatrices en mi rodilla izquierda, de mi cirugía para arreglar mi ACL hace 2 años; en mi pie derecho, de un arrecife de coral en Hawaii, hace 1 año; y en mi mano derecha, de cuando yo toqué un tostadora caliente y me quemó la mano (hace muchas años, no sé cuantos).
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados